Contexto

Contexto geográfico y socioeconómico en Cajamarca

Cajamarca es un departamento del noroeste de Perú formado por zonas de sierra y selva. Con una población estimada de 1.525.064 habitantes es el cuarto departamento más poblado del país. Está formado por 13 provincias, de las cuales, Cajamarca es la que presenta una mayor población con 316.150 habitantes y donde está situada su capital, Cajamarca. La ciudad de Cajamarca se encuentra a una altitud de 2720m, en los Andes, razón por la cual sus habitantes disfrutan de un enclave inmejorable.

La población es básicamente rural (66%) y las principales actividades económicas son la ganadería extensiva, con una fuerte presencia de productores de leche, y actividades agropecuarias en general, principalmente cultivo de café, arroz y patata. No obstante, en las últimas dos décadas, la actividad minera está irrumpiendo fuertemente en el contexto social y económico, haciendo peligrar las actividades económicas que se han venido desarrollando en Cajamarca.

Minera Yanacocha

A partir de 1993 y enmarcado dentro de la fuerte apuesta del gobierno central por las actividades extractivas, se inició la actividad minera por parte de la Minera Yanacocha SRL, cuyos accionistas principales son la norteamericana Newmont Mining Corporation, la peruana Compañía de Minas Buenaventura y el IFC perteneciente al Banco Mundial. Perú es actualmente el quinto productor mundial de oro y el séptimo productor mundial de metales. A fecha de abril del 2015 y según datos del Ministerio de Energía y Minas peruano, las zonas concesionadas para la minería alcanzaron un 32.66% del territorio del Departamento de Cajamarca y actualmente existen más de 30 proyectos mineros en explotación y exploración.

En concreto, la mina de Yanacocha está situada a 45 km al norte de la ciudad de Cajamarca, a una altitud que va de los 3500 a los 4100 msnm cubriendo una superficie de más de 20.000ha. Compuesta por cinco minas a cielo abierto, cuatro plataformas de lixiviación y tres plantas de recuperación de oro, es actualmente la mayor mina de oro de América Latina.

Contrariamente a todas las promesas por parte del gobierno de Alberto Fujimori, según las cuales la actividad extractiva impulsaría la economía cajamarquina, 22 años después de la producción de la primera barra de doré, la región de Cajamarca no sólo sigue siendo una de las más pobres de Perú, sino que ha visto incrementados sus índices de pobreza acompañado de un encarecimiento de los costes de vida.

En el año 1999, con la presencia de peces muertos, se detectó la primera contaminación de agua potable causada por la actividad minera. Tras las presiones y coacciones por parte de Minera Yanacocha a las autoridades, la contaminación no fue condenada. Esta falta de actuación por parte de las autoridades marcó un precedente y desde entonces los efectos negativos de la actividad minera se han multiplicado. Estos efectos no afectan únicamente al medio ambiente, sino también a la salud de las personas y a su economía. La contaminación del agua está provocando enfermedades en la población y su contaminación afecta gravemente al ganado y cultivo.

Para denunciar tanto la mala gestión en el control de la calidad del agua como la desigual repartición de los beneficios obtenidos de la minería, las comunidades afectadas se están confrontando contra las empresas mineras mediante protestas pacíficas. Y es que los campesinos no son tenidos en cuenta por la transnacional Yanacocha, cuya política de empresa no incluye el impacto de sus actividades extractivas sobre la población y no garantiza la inclusión social de las familias afectadas, vulnerando así sus Derechos Humanos.